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title: "Bilbainos"
description: "Como es bien sabido, los bilbainos no nos plegamos a la realidad. Creemos que el Athletic gana la liga todos los años y pensamos que Manhattan se parece al Ensanche, aunque la Gran Ví­a es mucho más ancha que la Quinta Avenida y su ritmo mucho más vivo. Y no deja de faltarnos razón."
date: 2006-02-24
updated: 2026-02-10
author: "Juan Urrutia Elejalde"
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# Bilbainos

Como es bien sabido, los bilbainos no nos plegamos a la realidad. Creemos que el Athletic gana la liga todos los años y pensamos que Manhattan se parece al Ensanche, aunque la Gran Ví­a es mucho más ancha que la Quinta Avenida y su ritmo mucho más vivo.

Y no deja de faltarnos razón. Siempre hemos tenido nuestro Baudelaire, aunque fuera inédito, y contamos con gentes como Enrique Ojembarrena y Jon Juaristi. Ambos provení­an de ambientes nacionalistas y ambos tení­an bastante de niños prodigio. Lo puedo certificar en el caso de Enrique, quien ganó siendo jovencí­simo el premio Café Gijón de novela corta, y lo deduzco de las memorias de Juaristi que acaban de aparecer con el tí­tulo de **Cambio de Destino** .

Por lo que cuenta Juaristi, ambos se tuvieron que cruzar a menudo por las calles de Bilbao a pesar de la diferencia de edad, y posiblemente sus movimientos, junto con los mí­os y los de muchos otros que paseaban por nuestra Quinta Avenidad, iban a San Mamés o a los diversos cine-clubs del momento, componí­an una representación coral digna de un Altman.

Ellos sí­ que se conocieron personalmente a mediados de los ochenta en una tertulia de La Concordia, un bar incrustado en nuestro Wall Street y en donde años más tarde me solí­a reunir para celebrar la Navidad con la degustación de unas magní­ficas ostras. Para entonces Enrique ya se habí­a convertido al Islam, con elque habí­a entrado en contacto en los EE.UU ya desde los setenta, y supongo que Juaristi quizá habí­a empezado ya el largo perí­odo de formación en el judaí­smo al que ya se ha convertido finalmente.

Enrique fue uno de mis amigos más queridos pero a Juaristi solo me lo he cruzado un par de veces en mi vida. Uno vive en Sudáfrica y el otro en Madrid, ejerciendo real o metafóricamente de imam o de rabino respectivamente. Y yo, otro bilbaino que no se interesa mucho por cuestiones religiosas, y mucho menos por su difusión o profundización, se pregunta qué sentido tienen esas conversiones mientras ejerzo de blogger.

Enrique me lo contó un dí­a. El era un hombre religioso, necesitaba que un Dios informara todos los aspectos de su vida y el catolicismo en el que habí­a sido educado no le satifací­a esta necesidad. De la conversión de Juaristi no sé nada aunque quizá hable de ella en el único capí­tulo de sus memorias que me he saltado.

Pero ambos están bajo el peso de un Libro sagrado del que sacan espiritualidad y seguramente normas de vida. Mientras yo agoto mi espiritualidad en el diván y sigo pautas de conducta que surgen a mi alrededor del encontronazo entre los paseantes de esa Gran Ví­a bilbaina que es el mundo.

Enrique mira hacia el cielo, Juaristi a la altura de sus ojos y yo miro al suelo para no tropezar o para evitar pisar a alguien caí­do.

Y, me pregunto para terminar, ¿qué tiene que ver todo esto con el triste nacionalismo de posguerra?

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Fuente: https://graneles.urrutiaelejalde.org/bilbainos
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