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title: "Odett, una comedia......"
description: "Ir al cine una noche de verano en Girona es un placer, pero pasar dos horas contemplando esta pelí­cula es una extraña experiencia difí­cil de describir. Uno cree que va a ver una de esas comedias francesas que están en el lote obligado de cine europeo y que solo aparecen en los meses de verano para dejar cupo a las que dan dinero pues encajan con el gusto de la gente. Es aparentemente un cuento fantástico y con toda certeza una de las cosas más cursis que uno puede echarse a la retina."
date: 2007-08-13
updated: 2026-02-10
author: "Juan Urrutia Elejalde"
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# Odett, una comedia......

Ir al cine una noche de verano en Girona es un placer, pero pasar dos horas contemplando esta pelí­cula es una extraña experiencia difí­cil de describir.

Uno cree que va a ver una de esas comedias francesas que están en el lote obligado de cine europeo y que solo aparecen en los meses de verano para dejar cupo a las que dan dinero pues encajan con el gusto de la gente. Es aparentemente un cuento fantástico y con toda certeza una de las cosas más cursis que uno puede echarse a la retina. La protagonista, la inefable Odett Toulemonde es tan parecida fí­sicamente a la Aida de la tele, con su familia cutre y su incombustible e injustificable optimismo que se hace muy dificil no estar esperando la aparición del frutero de la esquina.

Ella, Odett, viudad del plomero Antoine, es feliz viviendo con su hijo mayor, peluquero homosexual en plena efervescencia y con su hija semiadolescente que cobija como compañero a un zángano fumado y maloliente, en un pisito lleno de recuerdos espantosos en el peor barrio de Charleroi. En medio de este ambiente quizá berlanguero se podrí­a haber desarrolado un canto a la felicidad tonta de una ex-cupletista que, de vez en cuando, se lanza a imitar a Josephine Baker y que sublima su pobre vida con novelas de amor y una increí­ble puesta de sol que surge en un paño de pared de su habitación en cuanto apaga la luz.

Su presencia fí­sica es lo mejor de la pelí­cula, piensa uno, pues el espectador ve en ella a la descarada que va a misa los domingos a pesar de que lo que le sigue apeteciendo es el mundo de las plumas y las lentejuelas y sueña con el amor desbocado aunque con faldita tubo y chalequito de punto.

Pero cuando uno está a punto de levantarse para ir a pasear al fresco, aparece el _terror belga_ en toda su desnudez, entreverado con un Jesús fumado que sufre con ella y le acompaña en su pensamiento como un extraño _alterego_. Este _terror belga_ conforma un surrealismo demasiado _aprés la lettre_. Desde el lesbianismo reprimido de su compañera de trabajo que le lanza miradas de deseo cuando se encuentran entre la seción de cosmética y la de libros o se lanzan a una visita clandestina a la sección de _lingerie_, hasta la disertación sobre cañerí­as masculinas y femeninas o la inceriblemente escabrosa traducción de una pelí­cula japonesa que se pasa en la tele del pisito o la cruel manifestación de repudio de sus compañeras cuando, instigadas por la lesbiana despechada, le hacen el vací­o ruidoso, solo falta un toque de pederastia secilla y pura.

Cuando parece que se nos va a decir algo que merece la pena escuchar resuena como una flatulencia indecorosa. Y cuando parece no querer decir nada aparece el verdadero humor surrealista del jóven fumado que, para encontrarse a sí­ mismo y encajar con el mundo, se lanza a viajar desde Charleroi a Valenciennes (unos 1.000 kms. calculo yo) en _mobilitte_.  
Uno sale de la sala completamente despistado. No sabe si ha visto la definición de lo cursi o si, por debajo de esa coartada, acaba de asistir al mayor acto de rebeldí­a o de disidencia que uno puede esperar o permitirse.  
Parece ser que Bélgica es más que la _Grand Place_ de Bruselas y sus restaurantes de _moules frites_ y no solo el escenario del mayor lí­o lingí¼istico del mundo. Quizá es un ensayo de una verdadera acracia cursi y deseperada.  
En cualquier caso yo no volverí­a a ver Odett. [No se trata de una comedia sobre la felicidad](http://cine.blogspot.com/2007/07/odette-una-comedia-sobre-la-felicidad.html). Es más bien una blasfemia que chirrí­a tanto como repele un zumo de acibar por mucha azucar que le pongas.

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Fuente: https://graneles.urrutiaelejalde.org/odett-una-comedia
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