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Graneles
Textos de Juan Urrutia para su blog entre 2002 y 2022
Debe ser el nuevo corazón renovado el que saca la alegría de mi pozo de entusiasmo. Esta noche he tenido un sueño muy a lo ML King en el que, habiéndose ya realizado las elecciones, seguía los resultados simultáneamente en Euskal Telebista y en Rtve mientras bebía vino (tinto, eso sí) en compañía de amigos que nunca votan bien. Casi simultáneamente los representantes de los cuatro principales partidos vascos anunciaban la conformación de un gobierno de unidad para preservar las características propias del modelo económico vasco dentro de un contexto europeo, y desde la sede del PP, Rubalcaba levantaba el brazo vago de un Rajoy que acaba de anunciar un gobierno de concentración para abordar las principales reformas estructurales en los dos próximos años.
Graduación,el discurso
El otro día les contaba mi entusiamo por la ceremonia de graduación a la que asistí, como padrino de promoción, en la Carlos III. Y les decía que si la univerdidsd me lo permitía subiría a este blog el discursito que pronuncié. Ya tengo ese permiso pero ahora que lo releo me entran las dudas pues me parece que me pasé de entusaismo juvenil, algo poco estético a partir de una cierta edad.
El discurso de graduación
Rector, autoridades académicas, queridos diplomados, familiares, señoras y señores. Vaya por delante mi agradecimiento a las autoridades académicas por la invitación a dirigirles unas palabras en esta ceremonia de graduación como padrino de la promoción del 2011.No es tarea fácil pues hay poco espacio para padrinos distintos a don Corleone . Entre el posible sustituto del padre y el abuelo con sus batallitas queda, en efecto, poco espacio, justo el que podría ocupar un cruce de mentor y de coach que es el que pretendo ocupar hoy con un descaro que debe ser fruto de mi juventud recién adquirida pues no poseo autoridad alguna en ninguna de estas dos actividades.
Sobre tecnócratas y políticos
Nos cuentan que en Grecia y en Italia, a fin de sacar a sus economías del marasmo producido por la crisis de la deuda soberana europea, se han formado gobiernos de tecnócratas. Y dentro de unos días el candidato del partido ganador aquí en España tendrá que decidir a quien pone en el gobierno. Pues bien, en este post quiero afirmar que la tecnocracia es como la cirugía vascular, puede arreglar alguna cañería, pero no sabe por qué esa cañería se obturó.
Castells sobre el euro
Sin Permiso, que recibo puntualmente a través de APA, es una fuente de ideas y de temas de discusión. Esta vez me encuentro con un artículo de Castells cuya lectura recomiendo pues nos alumbra una discusión oportuna, relevante y estimulante.La discusion es sobre democracia vs. finanazas, dilema que surge ahora, con independencia de su origen ancestral, y surge imparable a partir del referendum frustrado griego que acabó con el político Papandreu cuya trayectoria no he seguido, pero que goza de todas mis simpatías por el conocimiento desde hace muchos años,en aquellos en que todavía pensábamos más allá de la enésima vuelta a um modelo determinado, de su padre como metodólogo.
Cambridge vs. Cambridge, en la muerte de Garegnany
Hubo un tiempo en el que la función agregada de producción constituía un problema lógico y algo realmente embarazoso para los que estábamos intentando escribir sobre crecimiento usándola como elemento fundamental del modelo que queríamos utilizar para las finalidades que fueran. He vuelto a pensar en ello cuando hoy, a través de Sin Permiso, me he enterado de que hace un mes murió Pirangelo Garegnany, uno de los triunfadores (con Pasinetti) de aquel debate apasionante que comenzó con la discusión sobre la posibilidad o imposibilidad de lo que se llamaba el reswitching de técnicas. ¿Es posible que una misma técnica de producción pueda ser usada para dos o más valores del tipo de interés.
Graduación
En los primeros años de vida de la Universidad Carlos III las primeras cohortes de graduados eran poco numerosas y se aprovechaba le inauguración de curso para imponerles las becas y, creo recordar, hasta un pequeño birrete. El jueves pasado asistí a la ceremonia de gerduación y entrega de becas a las numerosas promociones de varias epsecialidades de la parte de ciencias sociales. Lo hice como padrino de esa promoción y, como tal, pronuncié un discurso que espero les alentara a hacer de la vida de cada uno de ellos su propia obra libremente elegida.
Dos errores y dos preguntas sin contestar
El Debate a dos fue un aburrimiento por las razones que ya se han repetido en la prensa on line y off line. Mi resumen es que ambos contendientes cometieron dos errores y dejaron sin contestar dos preguntas. El error de Rubalcaba fue no contestar a la pregunta sobre el incremento de la desigualdad cuando esa pregunta le ponía a huevo la defensa de la tasa a la banca y del impuesto a las grandes fortunas, reconociendo que ante los errores del pasado sabían cómo reaccionar.
La Gran Desconexión
Robert Heilbronner era un economista de los años cincuenta/sesenta muy reputado sobre todo por su libro titulado The Worldly Philosophers que algunos devoramos en la juventud en buena parte como complemento de la áridas lecturas curriculares. Pensaba en él cuando subtitulé La Mirada del Economista como Biografía intelectual de un filósofo mundano de los 90 . Me parecía en mis años de estudiante de doctorado que, junto al tratamiento matemático de la Teoría que permitía una aproximación axiomática a la microeconomía así como un estudio serio de la existencia, unicidad, estabilidad y cuestiones de estática comparada de los modelitos macro fueran de corto plazo o de crecimiento, tenía que existir un planteamiento más social que se preocupara de, por así decirlo, la situación general del mundo, de las formas alternativas de organizar la producción, el consumo y la distribución y, muy en general, de los conflictos sociales derivados de la escasez.
Justine y las ideas
Por razones que no vienen a cuento tengo que leer "Justine" de Sade, nada menos. El subtítulo ("Los infortunios de la virtud") ya es revelador de esa enmienda a la totalidad que el divino marqués representa. A poca paciencia que tenga uno acaba encontrando el gusto, e incluso la belleza literaria, de le repetición de lo mismo, como en la mística budista.