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Graneles
Textos de Juan Urrutia para su blog entre 2002 y 2022
Un domingo de convalecencia
Salimos ayer a dar un paseo terapeútico en una tarde domingo cuando ya las familias jóvenes parece que vuelven de la sierra con más hijos de los que se llevaron. Esos paseos me son no solo imprescindibles para recuperar mi forma física,sino también para, en conversación, ir desenredando el ovillo de mis pensamientos. Comencé por expresar mi alegría por la recuperación de la capacidad de composición una vez entendido lo que quiero decir.
Pombo vs. Bloomsbury
La Residencia de Estudiantes, como parte de ls festejos de su 100 aniversario, nos ofreció una velada interesante y evocadora de la visita de John Maynard Keynes en 1930. La gran depresión no era todavía obvia y los asistentes asistieron a la presentación de Las Posibilidades Económicas de Nuestros Nietos en un momento en que España sufría el impacto de la caida en picado de la construcción. Dejando aparte la exposición, demasiado breve por desgracia.
Lo había olvidado
Cuando ayer escribía sobre los recientes premiados con el Nobel y sobre la macroeconomía dinámica que practican veía como una lucecita en mi interior que me decía que me dejaba algo. Cuando hoy he leído la columna de Teo Millán en Repúbica ya no podía ignorarla, pero no sabía lo que me quería decir. Por fin he dado con ello.
Los Nobel, ¡más madera!
En la presentación del modelo REMS renovado en la Fundación del Pino, Jose Manuel Campa sembraba la duda sobre la relevancia para la política económica de esos modelos dinámicos de equilibrio general dinámico con expectativas racionales citando a alguien que no recuerdo que les acusaba de ser en parte, los causantes del inicio de la crisis del 2007 y, desde luego, mucho menos importantes de lo que se ha dicho. Claro que luego afirmó que podían ser útiles siempre que se les preguntara lo que podían contestar. A los que estudiamos Macroeconomía justo cuando comenzaba tímidamente la revolución de las expectativas racionales nos dejaron fuera de juego y solo a trancas y barrancas nos fuimos adaptando.
Continúa Iñaki
Estoy leyendo con mucho gusto la segunda parte de los Diarios de Iñaki Uriarte, editados, como la primera parte, por Pepitas de Calabaza ed. (una editorial con menos proyección que un cinexin). El lector,yo, ha cambiado por edad y por la discusión del libro de Vicente Serrano La herida de Spinoza) que, por pura rebeldía y rechazo de la muerte que me ha enseñado su fea jeta, me aleja de la sabiduría del senequismo aceptador de los límites.
