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Graneles
Textos de Juan Urrutia para su blog entre 2002 y 2022
Hace tiempo que no les cuento mis visiones de parecidos fisiognómicos. No es que haya perdido la capacidad de reconocerlos. Es, más bien, que son tantos que no quiero aburrirles máxime cuando en general se trata de rostros o figuras de las que no dispongo de fotos o, lo que ocurre más amenudo, las fotos no hacen justicia al parecido que yo vislumbro pues éste depende de un gesto que es dificil de captar.
Ella
¿Quién es esa ella a la que me refería ayer? Nos encontramos en la Residenz el día de mi llegada que resultó ser también la suya. Quizá habíamos compartido algún medio de transporte desde nuestra Ciudad hasta est fortín medieval cargado de reminiscencias obispales por más que al sur del Königsberg, esa montaña que recubre el Felsenreitschule y al norte del Mönschberg, la nueva burguesía olvidadiza de un pasado reciente bien desagradable, haya extendido su relativo buen vivir en casas amarillentas de pocas alturas y fachadas planas.
Más figuras en el linóleo
Hace unos días vislumbré, justo frente a la posición que ocupo cuando utilizo la taza, una pareja de tango aprisionada justo en ese momento en que ella se aprieta contra el rígido cuerpo de él y me enseña su rostro por encima de su hombro. La vigilé durante varios días para ver si podría formar parte de esa galería de figuras en el linóleo que el proscrito creía encontrar en las paredes del container en el que escapa ...hacia el infierno. El tango se desviaba no poco de la dirección de mi huida que remontaba el gran río de aguas marrones y sonidos de txalaparta, pero había decidido ya incluir esa figura que tenía algo de patética entre mis visiones cuando de repente ss ha hecho invisible o ha decidido largarse de mi baño.
Error, horror y fracaso
En una columna de opinión de El País Santiago Eguidazu nos ofrece su visión sobre la necesidad de los valores para la superación de la crisis. Arriesga tres explicaciones sobre la aparente imposibilidad de deliberar para la "realización de valores", operación ésta que, pienso yo, quiere significar el surgimiento y el mantenimiento de ciertas pautas de conducta. Habrá tiempo y ocasión de discutir las dos primeras explicaciones de esta imposibilidad, ambas relacionadas con argumentos económicos;pero ahora quiero discutir la tercera:la confusión del error con el fracaso.
El futuro del libro
Para mantener sus resultados empresariales los editores tienen que encargar libros gordos que justifiquen su precio inflado gracias a los derechos de propiedad intelectual llamados derechos de autor o copyright que, encualquier caso, ellos también disfrutan. Además tienen que pactar con los distribuidores y los libreros, especialmente las grandes superficies, la presencia de estas novedades "sin precedentes" en lugares súmamente visibles. Una forma cada vez más corriente de hacer esto en el mundo del ensayo es dirigirse a autores de una idea y empujarles a ampliarla hasta el tamaño de libro gordo cuando esa ampliación se podría hacer de manera más humilde, en un tamaño mucho más pequeño y en formato electrónico fácilamente convertible en papel para los viciosos que seguirán existiendo.A mi juicio este modelo no es sostenible pues no podrá competir con los bajos costes de editar el ensayo razonablemente ampliado on line y servirlo en papel bajo demanda.
ILUMINACIONES. XLIV, Mecagüen...
Es lo que siento cada mañana cuando diariamente me cruzo con un conserje de finca urbana que charla con la kioskera o descanasa ya sentado en un banco del margen izquierda o da palique a algún vecino que se aventura a sacar la nariz al aire libre. Siempre viste una camisa azul pálido de manga corta. Nos solíamos mirar y al principio, hace muchos años, pensaba yo que acabaría dándole los buenos días lo mismo que hago con un aparcacoches unos metros más abajo pero esto no ha ocurrido ni ocurrirá.