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Graneles
Textos de Juan Urrutia para su blog entre 2002 y 2022
Este es un comentario muy breve sobre un artículo del arquitetco Fernández Galiano que apareció en El País ya hace algún tiempo. No guardé copia; pero creo recordar que se titulaba La Casa del Filósofo o algo así. Lo que sí recuerdo bien es que en él se mencionaban las cabañas de Heidegger en la Selva Negra y la de Wittgenstein en Noruega.
Más sobre paridad
El pasado día 19 asistí a una mesa redonda en los cursos de verano de El Escorial sobre la Ley de Igualdad y sobre la paridad de hombres y mujeres en los Consejos de las empresas, en las listas electorales y en algunos asuntos de la negociación colectiva. Entre las cosas que dije hay algunas que no he comentado previamente aquí. Por ejemplo porqué no es relevante el espontaneismo o la libertad para decidir sobre esta materia a pesar que son de las señas de identidad básicas del liberalismo.
Un dimisionario compulsivo
Le conozco bien desde que dimitió como capitán del equipo de baloncesto infantil como protesta por el mal estado del equipamiento deportivo con que les surtía el colegio. Más tarde y justo antes de abandonar este colegio dimitió del Indauchu infantil por exceso de exhibicionismo en el vestuario, según él. Casi simultáneamnete se dio de baja como socio del Athletic pues le pareció incompatible con la condición de intelectual que había decidido asumir (aunque me consta que esto se le pesó hasta hace pocos años).
Patinir
No hay teky, freaky o hacker que se pueda permitir no estudiar la exposición en el Prado de Patinir. Hace cinco siglos un tipo perdido entre el francés y el ductch mezclados con el italiano y bajo influencia española, se inventó todo lo que ahora creemos decubrir. El comic estaba ya en unas telas que contaban unas historias complicadas de forma estereotipada.
Las lenguas y las redes sociales
En la página 30 del The Economist corespondiente a la semana del 21al 27 de julio, la columna Charlemagne presenta un trabajo sugerente sobre Linguistic follies , algo que, de haber sido conocido antes, hubiera mejorado bastante ese trabajo que algunos colegas, bajo el impulso de Martin Municio actuando por encargo de la Real Academia de Ciencias Morales y con la financiación de la Fundación del entonces todavía Banco Central Hispano, realizaron sobre el valor del español tratando de cuantificarlo. Asistí a la presentación del trabajo y me surgieron muchas dudas sobre la forma de atacar el problema ya que parecería en principio que el lenguaje es un bien libre. Sin embargo, basta con darnos cuenta de lo que ingresa el Reino Unido por la enseñanaza del inglés y lo que ahorra en la enseñanza de otras lenguas, para reconocer que la lengua tiene valor porque no es, a diferenia del lenguaje, un bien libre.
Eureka
Puestos a hablar de sexo se me ocurre, complementando lo que ya he dicho aquí, que el miedo del varón al orgasmo femenino, es el miedo a no controlar la medida de las cosas. Para un macho cualquiera, para mi por ejemplo, el orgasmo es la medida del placer como el metro es la medida de la longitud aunque no todos los metros sean exactamente iguales si nos ponemos detallistas. Tanto es así que otros placeres se miden por este placer fácil e incontrolable.
Ablación y zafiedad
No hay hoy periódico que no comente, editorialice o monte un reportaje de opiniones sobre la caricatura de los Prícipes de Asturias practicando el sexo a su manera. Pero en medio de eso encuentro en El Mundo una entrevista con una mujer que dedica su vida de arrepentida a predicar contra la mutilización de una fuente del placer sexual de las mujeres. No entiendo ni bien ni mal esta última práctica bastante extendida.
