"Puestos a hablar de sexo se me ocurre, complementando lo que ya he dicho aquí, que el miedo del varón al orgasmo femenino, es el miedo a no controlar la medida de las cosas. Para un macho cualquiera, para mi por ejemplo, el orgasmo es la medida del placer como el metro es la medida de la longitud aunque no todos los metros sean exactamente iguales si nos ponemos detallistas. Tanto es así que otros placeres se miden por este placer fácil e incontrolable."