Mis proyectos intelectuales para este verano han cambiado radicalmente desde que he descubierto a Joël Dickert y he visitado un par de librerías. Me apetece mucho leer y bastante menos escribir. Tal como tenía previsto he releído por enésima vez mis Breves Memorias Falsas de las que hablaba el otro día y me ha parecido que no hay lugar para una ampliación balanceada. Todas las ampliaciones que se me ocurren son más bien técnicas y no es eso en lo que yo pensaba.
Por lo tanto renuncio a la ampliación y decido hacer las correcciones meramente ortográficas o simplemente sintácticas y finalmente tratar de publicar Conocimiento y Sabiduría tal como está.