"Llevamos unos días en los que Europa está en el centro de la conversación global. Se dice que o bien se refuerza centralizándose o bien se deshace en sus partes constituyentes o en partes aun más pequeñas como resultado de la inercia descentralizadora que se observa, por ejemplo, en la renacionalización de la Banca. Si «los mercados» son un barómetro, estaríamos aparentemente en nuestro derecho de pensar que hemos de caminar hacia una mayor centralización con una regulación y supervisión bancaria única y con nuevas instituciones fiscales de ámbito europeo, so pena de convertirnos en irrelevantes."