Otro ejercicio literario, 1. Fronteras
"Mi topografía sentimental iba a ser destruída a lo largo del otoño por los comentarios precisos que como puñales de acero bien templado fue ella intercalando en mi candoroso discurso a lo largo de un paseo que se hizo regular y tomó poco a poco su forma y sus contornos propios. Más adelante, durante la primavera, nuestra cercanía serena se vería enturbiada, pero hasta que la alegría irreprimible y la arbitrariedad irreductible de X llegó a nuestras vidas, la rutina de nuestros contactos me hacía rebosar de complacencia. Como yo vivía beim Frau Schultz aguas abajo del Salzach muy cerca del Neue Brüke y ella aguas arriba a medio camino entre el Schloss y Helbrum, nuestra cita diaria de las cinco de la tarde ocurría precisamente al borde este del recinto universitario donde yo había pasado toda la mañana de ocho a una y el que volvía a atravesar, viviendo desde el oeste y a donde ella llegaba desde el este saliendo por primera vez en el día de su mansión en la que, como en una finishing school , ella y sus dos compañeros eran mimados por un elenco profesoral de campanillas que visitaba Salzburg, y vivía in house , precisamente para ofrecer a estos tres seres privilegiados, esperanza mundial de una generación generosamente becada en sus países de origen, todo el saber musical acumulado en Mittel Europa en los tres últimos siglos."