"Esta mañana he enfilado el camino hasta la oficina en Madrid de la FUE como quien vuelve a la patria después del exilio. Sabía que el espacio estaba mejor que cuando tuve que abandonarlo, pero hoy no estaba seguro de que el camino al trabajo fuera parte del paseo obligado por razones médicas que me ordenan quemar el azúcar que mi metabolismo acumula como si quisiera vengarse de mis excesos. Ni tampoco hubiera podido jurar que realmente quería volver y dejar, vaya usted a saber por cuanto tiempo, el exilio dorado de mi territorio familiar y los descubrimientos que he ido haciendo a su alrededor."