"Tengo varias disculpas para justificar mi falta de producción desde el día 27, día en el que escribí un minipost con lo que me trajo a la cabeza la muerte de Duverger. La más tonta es que la vuelta casa durante las vacaciones de navidad está llena de obligaciones familiares y amistosas que por sí solas justifican una aparente falta de productividad o, simplemente, de trabajo. Pero considero esta trampita como plenamente justificada."