"Si algo me ha dejado claro la guerra de Iraq es el peligro del autoritarismo de los neoconservadores americanos quienes, a la manera de aquellos católicos del imperio español que pretendían evangelizar a cristazos, están tratando de exportar al Oriente Medio unos valores y unas instituciones pretendidamente liberales de manera brutalmente persuasiva. La administración Bush representa ese autoritarismo neoconservador y como tal no ha prestado atención a la opinión pública, no ha jugado limpio en el seno de algunas de las instituciones multilaterales existentes y, desde luego, no ha ofrecido una discusión pública racional más allá de un canto desafinado a los valores más tradicionales disfrazados de liberalismo, una loa boba a la fuerza y un desprecio poco caritativo hacia la debilidad. Por estas razones, cuando me propusieron escribir diez líneas expresando mi reacción espontánea al inicio de las hostilidades, no dudé en titularlas con cierta pomposidad retórica como la derrota del liberalismo ."