"Soy un antiguo que quiere ser moderno. Leo on line todo lo que puedo, pero los miércoles no perdono el FT en papel. Leer a John Kay y a Martin Wolf simultáneamente aunque, en general, no se puedan conectar ambas columnas, es un placer que solo alcanza su clímax cuando esas páginas de color inconfundible de salmón escocés son manoseadas sin límite.Curiosamente ayer miércoles 12 de septiembre ambos vuelven a coincidir después de unas vacaciones descoordinadas y esta vez sí creo que puedo poner ambas columnas en una cierta relación."