"Releo, y leo en serio, a Michel Foucault, ese autor que me decidió a decantarme por la economía anglosajona a raiz de la "imposible" lectura de su Les Mots et les Choses que ya mencioné aquí. Y por fin me entero de que de lo que se trata es de distinguir la sombra del poder detrás de cada aportación al saber, de estudiar el deseo de saber como generador de poder y de vislumbrar la sombra de ambos debajo del deseo puro, seco. Y en este punto me vuelve a la cabeza la anécdota que abría mi post sobre Samuelson y el Principio de Correspondencia."