"Prescott recibió el último premio Nobel en Economía y sus múltiples discípulos exultaron ante el reconocimiento de su forma de hacer macroeconomía. Nada que objetar; pero de repente me ha entrado un escozor intelectual al recordar una pequeñísima ramita de la macro abortada hace treinta años y asociada a los nombres de Samuelson y Lancaster y ser atacado por la sospecha de que ambas formas de lidiar con la macroeconomía tienen algo en común desde el punto de vista metodológico. Ambos planteamientos apuestan por comenzar tomando algo como dado."