"Publicado en Expansión, martes 1 de marzo de 2005 Aprovechando la reciente gira europea del presidente Bush, me gustaría referirme a las vicisitudes del imperio americano que, como todo imperio, trata de usar su poder para financiar sus caprichos. Tal como nos contaba César Molinas en una sesión reciente del Consejo Editorial de Expansión y Actualidad Económica celebrada en Barcelona, hay una diferencia significativa entre los imperios de Roma o de España y el actual imperio americano. Los primeros conseguían financiación mediante los impuestos que gravaban a sus colonias, provincias exteriores o territorios de ultramar."