"El post que sigue fue publicado pronto hará 17 años en El País como una columna de opinión. No sé cómo ni porqué he vuelto a topar con aquella columna del 21 de marzo del 1996 y he creído darme cuenta de dos cosas que explicarían su reproducción aquí. La primera es que desde entonces no creo que he aprendido nada nuevo aunque, eso sí, he seguido por alguna de las veredas intelectuales que entonces se me abrían: traurig aber war!.La segunda es que, para mi sorpresa, en el texto que adjunto se encuentran algunas ideas que pueden ayudar a sobrellevar el mal que aqueja a algunos jóvenes amigos que comienzan a estar un poco hartos del mundo intelectual y moral que les rodea."