"El frío y este post me hacen pensar sobre identidad, pero no en general, sino sobre la mía y nada más de momento. El puente más elegante que nos muestra JLF me ha remitido a la boina que estos días gélidos uso, aquí en Madrid, un signo de identidad fácilmente reconocible a juzgar por los piropos que echan a mi Txapela y las conexiones que hacen inevitablemente con la final de copa ganada brillantemente frente a otro grupo de chicos vascos de Miranda. Pero no todas las connotaciones de la boina son así de simpáticas."