"Con una cifra de desempleo como la que muestra la última encuesta de población activa (EPA) y con los terribles datos sobre paro juvenil, parece natural que proliferen las opiniones técnicas o periodísticas sobre lo que se llamaba el mercado de trabajo, pero que ya solo se denomina de esa manera en ocasiones contadas y ello entre comillas y a menudo por ignorancia. Opiniones que conforman una maraña imposible de desenredar. Una maraña que se ha ido tejiendo poco a poco y que ya hace casi imposible la claridad intelectual."