"No es difícil augurar que, más allá de la cantidad y condiciones del rescate del sistema bancario español, cuestiones estas muy importantes para este país, lo que está en juego es la situación económica de la eurozona, de toda la UE y, si me apuran, de la economía mundial. No es de extrañar por lo tanto que haya economistas de prestigio indudable que opinen sobre la mejor manera de sacar a Europa de un escenario que mestra una exigua tasa de crecimiento, un desempleo una pérdida de competitividad notable aunque desigualmente distribuida. Dejando a un lado Krugman, que tiene la valentía de ser fiel a su conciencia liberal y opinar a menudo y con una consistencia tal que parece repetición y permite la crítica de cualquier alevín de economista que lucha con le revisión de su primer «paper», calificándolo de economista del montón, nos encontramos con gente como Rogof o Stiglitz que nunca han rehusado el cuerpo a cuerpo, incluso entre ellos, y llevan siendo consistentes en sus diagnosis y recetas al menos cinco años."