"En 1982 o 1983 el primer Gobierno Socialista expropió Rumasa. En la Facultad de económicas de la Universidad del País Vasco se organizó una mesa redonda a la que fui invitado por los estudiantes. Ante una situación en la que, aparentemente, sólo había un incumplimiento de unas " pastorales " del Banco de España por parte de los bancos del grupo, se reaccionaba por parte del Vicepresidente económico, Miguel Boyer, con una contundencia que yo no quería ni podía entender debido a mi radicalidad ortodoxa."