"Suele decirse eso de que tras la tormenta viene la calma, pero los de puerto de mar sabemos que a menudo la calma chicha anuncia una inminente galerna. Menciono esto último porque creo advertir una extraña calma en los ambientes económicos de todo el mundo cuyo origen no parece tener fundamento serio alguno y cuyo desenlace solo puedo esperar que no sea una galerna o, lo que sería igual de peligroso, una nueva tormenta de nieve siberiana como la que acaba de congelar Europa. La calma es realmente calma chicha."