"David de Ugarte se lanza a un pensamiento de largo alcance siguiendo a Anderson con la idea de ir haciendo criterio sobre las identidades de hoy a partir del conocimiento detallado de las identidades nacionales de ayer. Sería la imprenta la que, con matices que provienen de otros factores, iría conformando las nacionalidades a través de la generación de un idioma culto que va sustituyendo en la escritura a los idiolectos desperdigados alrededor de troncos lingí¼ísticos comunes. No tengo porqué dudar de que la iniciada por DU es una buena estrategia para comenzar a entener la formación de identidades, un tema que posiblemente es hora de iniciar en lugar de demorarse en entender la influencia de esas identidades ya formadas en las decisiones económicas, algo en lo que llevo enredado bastante tiempo."