"Llamarle niño, que es lo que era, hubiera sido poco fiel a su imagen. Seguía vistiendo pantalón corto pero los pelos de las piernas delataban una adolescencia adelentada y aparentemente inacepatable para su madre que le acompañaba a menudo hasta cerca de la estación de tren y que ya tenía que mirar hacia arriba para darle los últimos consejos, siempre los mismos. No hacía mucho que la familia había llegado al pueblo."