"Hace bastantes días que nos perseguía lo azul y yo no podía eviter las gafas de sol. Han sido tres semanas llenas de luz. la luz continúa en Madrid después de Foixà, París y Bilbao, pero el alma se entristece ante los tiempos muertos de la vida diaria de un señor mayor necesitado de una mochila llena de piedras de granito para mantenerse erguido y hacerse la ilusión que cada mañana va a trabajar, pactando con la gota, junto a los muchos jóvenes con quienes se cruza y no parecen muy preocupados o tristes, al menos comparados con sus colegas parisinos."