"Desde la pasada primavera, cuando leí el primer comentario periodístico sobre el Sudoku, este pasatiempo se ha generalizado de forma notable y ya no necesita el apoyo de personajes notables para que muchas personas lo practiquen asiduamente. Este verano he tenido ocasión de observar cómo dos amigos míos se planteaban el pasatiempo de forma alternativa. Mi amiga C, una médica clínica, solucionaba uno o dos Sudokus diarios de dificultad variable."