"Pensé que los datos económicos de los últimos trimestres, tan aireados por la prensa cercana al PP, no habrían sido muy manipulados y que sus efectos se dejarían sentir en no pocos sectores. Me ha parecido que aparentemente era así con el turismo que uno nota por la calle, con el supermercado que frecuento, con la audiencia del teatro o con la dificultad para reservar algún restaurante. El único signo que no me cuadraba era y es el de la mendicidad."