"La crisis rompe maneras de actuar que creiamos, si no inmtables, al menos algo más resistentes. Entramos en pánico y cambiamos sobre la marcha nuestras pautas de consumo e incluso de pensar. Este comportamiento parece normal y prudente en algunos casos de consumo como pudiera ser, por ejemplo, el caso de restaurantes de capricho.Que chez Ruscadella haya exactamente siete comensales el día que Salvador y Cesca celebran su aniversario de boda, es quizá normal, pero triste."