"La escultura florece en Euskadi desde Oteiza y Chillida No todos los escultores vascos están a esa altura; pero hay muchos y las instituciones gastan mucho dinero en escultura que adorna el espacio público. Entre estos escultores está un conocido mío con el que simpatizo por variadas razones; pero cuyo estilo escultural reciente, o quizá ya no tan reciente, no me resulta atractivo. Vicente Larrea practica últimamente una escultura visceral; pero no en el sentido de espontánea o poco meditada, sino todo lo contrario."