"Hace muchos años, 30 exactamente, me permití enmendarle la plana a Fernando Savater en relación a un punto de su libro sobre Nietzsche (contenido hoy en este compendio) que había aprecido mientras yo redactaba mi Economía Neoclásica frente a un ventanal que daba al Abra que, aunque no pueda competir con la Concha donostiarra es lo mejor que tenemos los bilbaínos. Recuerdo vagamente que en el último capítulo de aquel libro mío iba más allá de lo que los capítulos anteriores permitían para defender que toda teoría económica respetable tenía que considerar el fenómeno a explicar como un punto de silla en un espacio determinado. Ahí está la clave, en lo del espacio determinado."