"Yo he nacido y vivido un buen montón de años en un mundo (no es una simple ciudad) en el que la distinción entre margen izquierda y margen derecha era crucial y no solo en términos ideológicos, sino también económicos, sociales y culturales. Así que no es de extrañar que tienda a ver a las cuidades como separadas en dos por un río que las cruza. Y eso pasá en Madrid también; pero con una difrencia: que los madrileños en general no distinguen el norte del sur desde dentro de la almendra y por lo tanto no saben si están al oeste (margen derecha) de la Castellana o al este de la misma (margen izquierda)."