"Una vez desmontada la toría de la conspiración, teoría que estaba desplazando al ABC como periódico de referencia de la derecha, este diario necesita cargar la mano contra el gobierno para no quedarse atrás. Todo muy comprensible desde el punto de vista del negocio. Sin embargo nunca pensé que Ignacio Camacho, alguien al que yo tenía por templado, se deleitara con una letanía de pretendidos insultos que más que tales resultan ser una declaración de rabietas, o quizá algo más, cuando en su columna de hace unos días trata de desmomtar las pretendidas virtudes de los miembros de la Oficina Económica de Presidencia (OEP) Antiguos brokers de Bolsa ."