"Aparte de las discusiones acaloradas sobre la pertinencia del nombre ( Economía Sostenible) y sobre el contenido de sus diversos ejes temáticos, el larguísimo y recientemente presentado proyecto de ley brilla por la ausencia de dos asuntos que tienen mucho que ver con la sostenibilidad aunque sea argüible que deberían ser abordados en textos separados tanto entre sí como del que ahora se discute con ardor. Sin duda esto es cierto de la educación, aunque la ley vigente es muy reciente, pues nada es sostenible si la población no alcanza un nivel educativo alto en todos los sentidos. Pero también es cierto de la distribución comercial pues, dependiendo de su regulación, hay formas de vida y costumbres que se pueden ver alentadas o devenir insostenibles."