"No voy a hablar de las cejas puntiagudas del Presidente Zapatero; sino de las perfectamente arqueadas de Gustavo Arístegui. Entre Navidad y año nuevo tuve ante mi vista, durante media hora, a este jóven diplom ático, persona inteligente, hombre guapo de ojos azules y barba cuidada, hijo de un embajador de España muerto violentamente en la embajada del Líbano hace muchos años. Estaba siendo entrevistado por San José en el cara a cara de CNN+, pero no podía oirle porque el sonido llegaba solamente a los oidos ya cansados de una persona muy querida a tarvés de unos auriculares , mientras la sosa y aburrida conversación ambiental propia de esos días transcurría por otros derroteros."