"Alguien cercano y querido solía hacer mofa de sus amigos universitarios, entre los que me encontraba, describiédoles, describiéndonos, como alguien que para rascarse la oreja derecha lo hacía de una forma muy rara y aquí se acompañaba por un gesto pasando el brazo izquierdo por detrás de la cabeza y usando la mano izquierda para rascarse la oreja derecha. Todos reiamos pero yo pensaba que igual estaba en lo cierto y que quizá éramos muy raros, pero me obligaba a pensar que seguramente lo éramos por alguna razón. Para empezar era una forma de ejercitarse en el horror al sentido común que, además de no haber descubierto nunca nada,consigue a menudo llevarnos al abismo."