"Los bienes comunales han sido siempre un dolor de cabeza para los economistas. No tienen que ver con los bienes públicos pues estos son accesibles a todos y no reflejan ninguna rivalidad puesto que su uso por alguien no evita su uso total por cualquier otra persona. En cambio los bienes comunales no son ajenos a la rivalidad puesto que cuanto más se usan por alguien menos queda para otros como, por ejemplo, en el caso de los pastos o de la pesca."