"Por fin he tenido ocasión de visionar el último film de Emilio Martínez-Lázaro, después de haber leído sobre su éxito comercial y de haber escuchado una infinidad de comentarios sobre los sketches y chistes que llenan esta obra titulada Ocho Apellidos Vascos. Para los que hemos seguido durante años Vaya Semanita y hemos disfrutado de la capacidad de ese programa realizado por vascos para hacer que éstos se rían de ellos mismos, las expectativas estaban muy altas. Pero el cine es un género con ciertas reglas a las que estamos acostumbrados, lo que hace difícil, aunque no imposible, el inicio de su revisión."