"Sigue de vacaciones pero ha escrito una carta a Angela Merkel, presidente de turno del G-7 para convicar una reunión sobre mercados financieros, una cosa anglosajona que no le gusta al francés de origen húngaro. Protesta contra las agencias de rating , aborrece la especulación y solicita medidas consensuadas para regular los mercados de forma que sean más transparentes. Pero resulta que la transparencia no es la purga de benito y puede ser contraproducente, que la especulación no es sino parte central del funcionamiento de los mercados a no ser que queramos volver al crédito oficial y que la regulación siempre llega tarde y mal."