"Una de las enseñanzas de la campaña electoral americana es que la discusión sobre el tamaño del Estado es algo que no se puede dar por zanjado y que vuelve a la atención pública y a la discusión académica a caballo de la posición de uno y otro candidato sobre el liberalismo de la política económica, un asunto que creíamos olvidado durante los años precrisis en los que pensábamos que no había lugar para la discusión pues la libre competencia se había mostrado un magnífico arreglo para la creación de riqueza y las desigualdades que pudiera acarrear eran aceptables pues la acumulación de riqueza estaba abierta a todas las personas dispuestas a trabajar y eran en parte solucionables mediante un sistema impositivo razonablemente progresivo. La discusión en los EE.UU. de América es fácil de resumir o, si se quiere, de caricaturizar."