¿Tesoro único? No, gracias
"Con independencia de un artículo esporádico (Expansión 27 de abril) sobre la investigación a Goldman Sachs por parte de la SEC y sus posibles efectos sobre el sector financiero mundial, que también tenía que ver con cuestiones de poder, en las últimas tres entradas de La mirada del economista he hablado de cuestiones relacionadas con el poder. Me referí, entre otras tensiones obvias, a las que habrían de surgir entre países de la UE que pertenecen a la zona euro con ocasión del desapalancamiento, un ejemplo de las cuales viene dado por las que se están suscitando alrededor del caso de Grecia que ha llegado a producir una rebaja de la deuda publica española por parte de Standard&Poors.Hoy quiero continuar por la misma senda a fin de juzgar una obvia cuestión de poder que se va insinuando poco a poco y que es de esperar surja con fuerza después de las elecciones en Renania del Norte- Westfalia y a la luz de las dificultades por las que pasa el euro. Me refiero a la sugerencia de que se necesita un Gobierno Económico Europeo Único o, lo que a los efectos de esta columna puede llamarse un Tesoro Único, para poder coordinar la Política Monetaria del BCE y una Política Fiscal única que quedaría en manos de ese Tesoro Único."