"Javier y Ramón todavía tenían tiempo en la vida, el suficiente para hacerse dueños de sí mismos; pero ninguno de ellos parecía ocuparse de esta tarea que no les preocupaba. Eran tiempos de cambio de siglo y a pesar de que poco a poco cada uno seguía un camino divergente seguían almorzando juntos cada día aunque día tras día le dedicaban menos tiempo y se iban acercando al cambio de costumbres del resto de los colegas que ya no estaban dispuestos a conversar durante el almuerzo sino que se toman el contenido de su tupper en su despacho para no perder tiempo y conseguir las publicaciones adecuadas para obtener sexenios y los correspondientes incentivos económicos. Ambos amigos se sentían alejados del main stream , pero la reacción de cada uno iba a ser diferente."