"Hace unos diez años Natalia Fernández y David de Ugarte se tomaron la molestia de editar varios textos míos de una época mucho más esperanzada que la que hoy vivimos. Estos textos se denominaron El hacker accidental y es solo por casualidad que los he encontrado. Los he releído muy superficialmente y me ha parecido que, aunque anticuados en ciertos aspectos, son todavía útiles para entender la actualidad y para, quizá, renovar la esperanza."