"Cada sábado me permito el lujo de acudir a mi súper favorito armado con una lista en la que por bloques aparecen las necesidades familiares. Los bloques obvios son la pescadería, la charcutería, la pollería, la carnicería, las frutas y verduras y la panadería. Luego quedan las cosas desparramadas por los pasillos del súper como aceite, huevos, sal, azúcar o legumbres y además, realizada toda la tarea en esos espacios me queda un pequeño hueco para mi creatividad que varía de semana en semana."