"En al año 1960 Paul Celan recibión el Premio Büchner y, en su discurso de aceptación produjo una especie de acto poético realmente misterioso que tituló Meridiano. El acto poético, lo poético, sería como un meridano a lo largo del cual no pasa el tiempo y todo es claro y límpido sin sombre alguna. Entresaca ejemplos de las escasas obras de Büchner y especialmente de la Muerte de Dantón que acaba extrañamente con un grito poético de la apoética Lucile que no entiende del lenguaje sino únicamente los sonidos y quien al paso de la carreta que lleva a Dantón y amigos al cadalso responde al grito hamletiano de "¿qien vive?" con un extemporáneo "larga vida al rey"."