"El largo comentario que el profesor Rossi dedica a mi post sobre el miedo que me produce el autoritarismo en materia cultural (y en toda otra actividad debo añadir) y sobre el escalofrío consiguiente cuando caigo en la cuenta que ese autoritarismo no es sino parte de un dispositivo de poder, merece una respuesta contundente y clarificadora sin caer en la verbosidad e independiente de los comentarios que ese post ha merecido. Parece obligado agradecer (hipócritamente) sus cortesías y sus confidencias. Las primeras son parte convencional de la cultura que incluso llega, como es el caso, a agradecer lo escrito como ocasión de pensar sobre estos asuntos y expresar el total rechazo de lo escrito por el autor del post original."