"Los posts surgen en mi cabeza en algún momento de los paseos que, como infartado, debo realizar cada día. En la media hora que ando desde casa a la oficina y en la otra media hora de vuelta, me basta con escucharme el ruidito del cerebro, reconocer su origen y comenzar a elucubrar. En dos o tres días estoy preparado para escribirlo; pero lo difícil es el título, difícil y crucial, pues el éxito de un post de escasas mil palabras depende del tirón de esas primeras que conforman el título."