"Me pongo a escarbar en mi agenda de papel, a la que no renuncio, en busca de no recuerdo qué y me topo con el aviso para el 17 de septiembre de un preoperatorio para en tres días, el 20, someterme a una operación de párpados ya que, como se me caen, debilitan mi mirada. Antes veía con claridad todos los detalles, por pequeños que fueran, en un amplio campo de visión de 180 grados. Poco a poco se emborronó mi visión y su ángulo se estrechó hasta que hoy creo que no llega ni a la mitad."