"No pienso escribir mis memorias por al menos tres razones. No serían lo suficientemente interesantes si quisieran ser veraces; serían lo suficientemente alegres como para generar envidia y, en cualquier caso, a mí me parecería una tarea vana y aburrida. Pero estas tres buenas razones no son óbice para preguntarse de vez en cuando por un contrafactual plausible que se te impone especialmente cuando has resucitado."