"Cada vez que me pongo burro a este respecto soy seriamente reprendido por olvidarme de que sin la política, así en general, estaríamos todavía en el estado de naturaleza sacándonos los ojos unos a otros. Mi poca simpatía hacia la justicia, mi deseo de vaciar las cárceles o de prohibir los códigos de cualquier naturaleza se topan con esa verdad que defiende la necesidad del monopolio de la violencia. Y sin embargo...."